CHARLES BLAKE

Para soñadores que como yo, plasman sus pensamientos sobre un papel en blanco.

sábado, 17 de noviembre de 2012

OH, DIME, NOCHE AMIGA, AMADA VIEJA

En esta ocasión, he decidido dejaros un poema de D. Antonio Machado, el gran poeta andaluz nacido en Sevilla en el año 1875. A través del recurso de la personificación, el poeta mantiene un diálogo íntimo con la noche. La soledad es el eje principal del poema, donde el autor se siente melancólico y triste. La soledad, la nostalgia y la tristeza empapan toda la composición siendo, por otra parte, algo muy común en toda su obra. Machado se pregunta si el fantasma que vaga en sus sueños, no es más que su propia sombra y le pregunta a la noche el por qué de su desconsuelo.

Considero que es un poema del cual muchos de nosotros podríamos identificarnos en algún que otro momento de nuestras vidas. En ocasiones, la tristeza se apodera de nuestro ser y nos hace preguntarnos quienes somos y a dónde vamos. Espero que os guste tanto como a mí:

 

¡Oh, dime, noche amiga, amada vieja

¡Oh, dime, noche amiga, amada vieja,
que me traes el retablo de mis sueños
siempre desierto y desolado, y solo
con mi fantasma dentro,
mi pobre sombra triste
sobre la estepa y bajo el sol de fuego,
o soñando amarguras
en las voces de todos los misterios,
dime, si sabes, vieja amada, dime
si son mías las lágrimas que vierto.
Me respondió la noche:
—Jamás me revelaste tu secreto.
Yo nunca supe, amado,
sí eras tú ese fantasma de tu sueño,
ni averigüé si era su voz la tuya
o era la voz de un histrión grotesco.
Dije a la noche: —Amada mentirosa,
tú sabes mi secreto;
tú has visto la honda gruta
donde fabrica su cristal mi sueño,
y sabes que mis lágrimas son mías,
y sabes mi dolor, mi dolor viejo.
—¡Oh! Yo no sé—dijo la noche—, amado,
yo no sé tu secreto,
aunque he visto vagar ese que dices
desolado fantasma por tu sueño.
Yo me asomo a las almas cuando lloran
y escucho su hondo rezo,
humilde y solitario,
ese que llamas el salmo verdadero;
pero en las hondas bóvedas del alma
no sé si el llanto es una voz o un eco.
Para escuchar tu queja de tus labios
yo te busqué en tu sueño,
y allí te vi vagando en un borroso
laberinto de espejos.

5 comentarios:

  1. Finalmente he encontrado un hueco de espacio y tiempo para poder comentar al menos unas de las entradas de tu rico blog, dear Charles! Me parece un proyecto bellísimo y muy bien hecho, elaborado por una persona muy sensible y sensata. A mi me encanta la literatura y particularmente la poesía, por eso he escogido esta entrada del poema de Machado para escribirte. Al leer esta conversación entre el poeta y su amada noche uno siente su angustia, amargura y soledad, mientras la noche tan solo le contesta que no sabe nada de su secreto...que solo acoge el eco de esos que lloran en la oscuridad... A mí me fascina la noche y la luna siempre me ilumina la sonrisa, por eso tal vez me identifique con este poema y con el hecho de tratar la luna como una vieja amiga. Qué interesante también que al final el poeta hable de “laberintos de espejos", de esa sensación de imposibilidad de salida, de la multiplicación de realidades, desengaños - que al final también produz el eco - una temática muy utilizada en la poesía de Borges y de Julio Cortázar. De este último me gustaría recomendar, si me permites, el relato “La continuidad de los parques", es corto, pero fascinante y habla de esta mezcla de realidades, de la magia de la literatura. Bueno, eso, que sigas, y gracias por adornar la web con tus palabras y entretenernos.

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  2. Gracias de todo corazón por tus palabras tan bien escritas y por tus ánimos. Todo comentario sobre mis entradas, enriquece enormemente la intencionalidad para lo que fue creado este blog. Y tú lo has hecho genial. Ah! y por cierto... tomaré nota de tu sugerencia para mi próxima entrada en esta sección tan especial. Un beso.

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  3. Respuestas
    1. hola que tal? Yo bien. Hoy azul rojo amarillo lavavajillas, eso es un recurso

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    2. Jaja muy gracioso, I love you

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